| Historia y Cultura |
Concepción Romo Santos.
Departamento de
Álgebra.
Universidad Complutense de Madrid.
romosan@mat.ucm.es
Introducción
En este trabajo haremos un estudio de las principales obras de Francisco Sabatini, un artista napolitano que tanto caracterizó el reinado de Carlos III. Sabatini ha pasado a la Historia por sus excelentes creaciones y proyectos, entre las cuales se incluyen sus aumentos de los palacios y residencias regias. Aranjuez, El Pardo y sobre todo la ciudad de Madrid son un espléndido exponente de ello.
El reinado de Carlos III ( 1.759- 1.788 )
constituyó la etapa culminante de la Ilustración en España que puede
caracterizarse por las siguientes notas: a) periodo de actividad científica, b)
creación de nuevas instituciones, c) apertura de la Universidad a la ciencia
moderna.
El Palacio Real de Madrid adquirió la forma
definitiva que actualmente presenta a través de un complejo proceso de proyecto
y construcción que arranca de la grandiosa propuesta para su Palacio Nuevo en
los altos de San Bernardino, diseñado por Filippo
Juvara en 1.735, y culmina a
finales del siglo XIX con la terminación de las obras de la plaza de Armas.
El bloque de palacio estaba virtualmente
acabado en 1.751, pero fue muy alterado por Sabatini a consecuencia de las
órdenes de Carlos III . Uno de los rasgos más ilustrativos se encuentra en el
balcón principal , las cuatro columnas que tiene son las más grandes de Madrid.
de una pieza, hubo muchos problemas en la extracción y transporte de estas
cuatro grandes piezas de granito. En el patio Sabatini puso acristalamientos de
bastidores metálicos que se colocaron en 1.765 con un coste de 400.000 reales.
Hablando del patio, Sabatini cerró con
cantería los arcos de acceso al zaguán del norte , bajo la capilla,
dividiéndolo en habitaciones.
La idea dieciochesca de lo que debía de ser el
Palacio del Rey exigía un gran desarrollo de sus jardines y plazas de acceso,
rodeadas de edificios subsidiarios que alojasen dependencias tales como las
caballerizas , cocheras y otros servicios del guardarnés , la Armería, casa de
pajes, cuarteles de guardias españoles, walones y de corps, y otros servicios
menores, Sabatini pensó que era preciso articular de manera coherente y digna
la vía por la que el rey con su comitiva había de salir hacia los sitios reales
del Pardo y San Lorenzo.
La remodelación del Palacio de Madrid por
deseo de Carlos III no se limitó ,desde luego, al exterior, sino que
principalmente supuso alterar la distribución interior tal como la había
concebido Sachetti durante el reinado de Fernando VI. El nuevo monarca quiso
que hubiera más habitaciones para alojar con toda la comodidad posible a su
numerosa prole, en consecuencia se dividieron algunas salas grandes , sobre
todo en el cuarto de la Reina ( las dos galerías y su cámara en la torre
noroccidental ) y especialmente la sala de guardias de corps del Rey, dando al
cuarto de éste una entrada muy distinta, se dejó solamente la escalera de mano
izquierda, convirtiendo la de mano derecha en un salón para bailes y fiestas
desde el cual se accedía a las antesalas del cuarto del rey . Para la escalera
Sabatini se inspiró en la de Caserta disponiendo las rampas análogamente, dentro
del tipo imperial simple y con una subida tan suave
como se pretendía, pero
mucho menos impresionante que la teatral de Sachetti.
Dentro de la labor de Sabatini como
director de la decoración interior hay que destacar los diseños de los
estucos, de la talla de los muebles y de los bronces decorativos – estos
últimos desaparecidos en su mayor parte -, ejecutados por una serie de maestros
italianos y franceses escogidos y reclutados por él. También intervino en
decoración textil.
Ordenación de La Casa de Campo
La creación de la Casa de Campo en la década
de 1.550 obedeció al afán de Felipe II por tener en las inmediaciones del
palacio, que por entonces se terminaba, amplias zonas boscosas en las que
cazar, para lo que no era bastante el parque al pie del Alcázar. A tal efecto
mandó adquirir a partir de 1.556 varias propiedades, la más importante de las
cuales era la Casa de Campo de Don Fadrique de Vargas, adquirida a los
herederos de éste en 1.559. Esta finca dio nombre al conjunto de la posesión ,
que fue agrandada en el siglo XVIII por sucesivas compras de Fernando VI – ya
siendo príncipe y luego como monarca –quien ordenó cercar la propiedad real, ya
definitivamente constituida con una tapia de fábrica.
Tanto las adquisiciones como la cerca no se
concluyeron hasta el reinado de Carlos III, quien emprendió un plan de
reconstrucción de este Real Sitio incluyendo la reedificación de la
casa-palacio, la terminación de la cerca , la construcción de una nueva iglesia
en el paraje de la Torrecilla y la puesta al día de los estanques y red
hidráulica , obras llevadas a cabo por José de la Ballina bajo la dirección de
Francisco Sabatini.
Sabatini dirigió, entre 1.768 y 1.779, la
construcción de la cerca que había de cerrar la totalidad del perímetro del Real
Sitio.
Ampliación del Palacio Real ( El Pardo )
El Palacio Real de El Pardo había sido
construido entre 1.541 y 1.558 por Luis de Vega para Carlos I y Felipe II ,en
el emplazamiento de la casa del placer fortificada que Enrique III había
ordenado construir en 1.405, y Enrique IV perfeccionar en 1.472. Reedificado
por Francisco de Mora tras un importante incendio en 1.604,el palacio
fue
objeto de importantes reformas durante el reinado de Felipe V.
El deseo de dar alojamiento amplio y cómodo a
todas las personas reales impulsó a Carlos III a ampliar el palacio, Sabatini
al doblar el palacio repitió no sólo la estructura del quinientos, sino también
los añadidos dieciochescos, estilizando la imagen global del edificio como
producto de dos fases distintas , pero indisolublemente integradas por haberse
imitado como un todo en la nueva extensión.
Decoración interior del Palacio Real ( El
Pardo )
Los trabajos de decoración interior fueron
también dirigidos por Sabatini y llevados a cabo entre 1.773 y 1.776, por un
equipo en el cual destacan los escultores Roberto y Pedro Michel, los
estuquistas Bernardino Rusca y Domingo Brili, los tallistas José Ramos del
Manzano, Baltasar Angelot y Jorge Balze, los broncistas José Giardoni y
Cayetano Pisarello, los doradores Mortola y Peral,etc. . Todos estos elementos
fijos armonizaban con las pinturas realizadas en los techos por Bayeu y Maella,
y con los tapices tejidos en la Real Fábrica de Santa Bárbara, constituyendo
uno de los complejos decorativos más armónicos del arte dieciochesco cortesano
en España.
Ampliación del Palacio Real de Aranjuez
El Palacio de Aranjuez, mandado levantar por
Felipe II a partir de 1.557, constituye una pieza fundamental en la
arquitectura de los Austrias. Carlos III ordenó a Sabatini que dispusiese un
proyecto de ampliación .
Al igual que en los palacios de Madrid o El
Pardo , la intervención de Sabatini sigue los alzados de la construcción
existente, ateniéndose sobre todo a la articulación quinientista, que maneja
dentro de un severo clasicismo radicalmente aprendido de Fuga. Sin embargo , en
cuanto a la planta, al igual que en Madrid, el concepto del palacio como un
bloque queda alterado por completo al levantarse dos alas paralelas, que configuran
un patio de honor a la francesa ocultando los cuerpos extremos de la antigua
fachada cuyo equilibrio queda totalmente transformado.
Además de la construcción de las alas ,
Sabatini efectuó algunas remodelaciones en el interior del edificio ya existente,
en 1.775 rehizo la escalera excusada “ para la servidumbre del cuarto de
S.M.”.
4.- Otros proyectos de Sabatini para Madrid.
Puerta De Alcalá.
En 1.777 Francisco Sabatini envía al embajador
de Austria, príncipe Kaunitz- Rietberg, un album de dibujos con las plantas,
alzados y secciones de los más importantes proyectos que hasta el momento ha
concebido en Madrid: de la casi treintena que remite,
cuatro de ellos (
planta, sección, alzados y perspectiva ) corresponden a la Puerta de Alcalá,
dibujados a tinta y lavados a la aguada.
La composición se realiza adjuntando dos
cuadrados y situando en el cruce de las diagonales de cada uno de ellos la
dorela del arco correspondiente, la composición es similar a la de la fachada
posterior del romano palacio Barberini.
Está organizada a la manera de un gran arco de
triunfo romano. Tiene cinco vanos, de los cuales los tres centrales se abren
con arcos de medio punto, abovedados interiormente, mientras que los otros dos
de los extremos son adintelados.
Encima de las puertas hay decoración de
relieves con cornucopias y adornos florales y encima de la clave de los arcos
hay bucráneos.
Presenta pilastras adosadas de estilo jónico,
elevadas sobre plinto y con adornos de guirnaldas en el capitel.
La parte central sobresale claramente con un
juego de líneas quebradas, entrantes y salientes, para evitar la pesadez del
conjunto. Éste área es la única coronada con un segundo cuerpo. Un entablamento
liso sirve de enlace con la parte superior de la puerta, el ático , que
presenta en el centro una inscripción en latín indicando el año en que se
construyó y el monarca que la mandó construir ( Carlos III en el año 1.778 ).
Encima hay un frontón triangular quebrado, que
detrás tiene otro semicircular. Dos trofeos militares, a la romana, flanquean
el frontón; otros cuatro trofeos, con escudos y banderas, se encuentran en las
esquinas y en el centro del coronamiento.
La decoración es rica y abundante, lo que
muestra todavía un influjo barroca. Formada por una decoración de guirnaldas,
bucráneos, relieves co cornucopias y decoración floral, escudos y trofeos que
coronan la puerta. Es una decoración inspirada en el arte clásico romano.
Por otra parte, el color , de los diferentes
materiales, y la luz, jugando con el macizo y el vano, son también elementos de
importancia en esta obra. La vegetación de los jardines que la rodean cumple
también una función decorativa.
Proyecto para La Puerta de San Vicente en
Madrid
El proyecto es posterior al de la Puerta de
Alcalá y en cierta medida complementario pues de esta forma resolvería dos
frentes importantes de la ciudad; el primero porque se situaba en una de las
entradas tan notorias como era el camino de Alcalá y la otra por su cercanía a
palacio y porque era uno de los pasos más frecuentados por el monarca.
La piedra fue traida de Colmenar de Oreja
en
“bruto a estilo de cantera “ para los adornos de las esculturas.
El proyecto que se finalizó en 1.775 ,
contribuyó en gran medida al programa establecido por Carlos III de
embellecimiento de la ciudad respondiendo así a un programa ideológico que por
su tratamiento como Arco Triunfal se identifica con el lenguaje de la
magnificencia.
Proyectos de caminos
Uno de los aspectos más importantes de la
política borbónica, a lo largo del siglo XVIII,
es la creación de caminos.
Desde la división del Cuerpo de Ingenieros en
tres secciones, en el año 1.774, el arquitecto favorito de Carlos III pasó a
ser director del ramo de Caminos, Puertas, Edificios de Arquitectura Civil y
Canales de Riego y Navegación. Como jefe de este segmento del Cuerpo,
naturalmente entraba dentro de sus atribuciones todo lo relacionado con el
trazado y construcción de los caminos.
Su actividad en este sentido fue más la del
director de equipos , supervisor y administrador, que la del ingeniero a pie de
obra.
Entre los proyectos de caminos realizados por
Sabatini destacaremos los siguientes :
Paseo de la Florida-Camino de El Pardo.
Urbanización de los paseos del Sur de Madrid
Proyecto de camino desde la Casa de Campo
hasta El Escorial
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